Ejemplos

Discurso para gala benéfica: dos ejemplos completos

Dos discursos completos para una gala benéfica: una directora presenta un proyecto de cuidados paliativos y la presentadora impulsa la última donación.

Última actualización: 10 de julio de 2026

Un discurso completo de unas 400 palabras y una intervención breve para pedir donaciones durante la gala. El centro de cuidados paliativos pediátricos y todos los nombres son ficticios, pero puedes aprovechar la estructura: mostrar el problema a través de una persona, demostrar el efecto de la ayuda, pedir una cantidad concreta y dar las gracias. Encontrarás las claves en la página sobre el discurso para una gala benéfica.

Ejemplo 1: El discurso de la directora del centro

Situación: gala benéfica del centro ficticio de cuidados paliativos pediátricos Casa Estrella, en Valencia; 140 invitados; discurso entre el plato principal y la subasta; ocho minutos; objetivo de la noche: recaudar 80.000 euros para construir dos habitaciones familiares.

Buenas noches. Me llamo Marta Soler y dirijo Casa Estrella desde hace nueve años. Quiero hablaros de Lucía.

Lucía llegó a Casa Estrella en febrero. Tenía nueve años, un tumor cerebral y un pronóstico que sus médicos habían explicado así a sus padres: pensad en meses, no en años. Durante la primera semana, su madre me dijo una frase que todavía me acompaña: “Llevamos un año sin dormir una noche entera. Incluso cuando Lucía no nos llama, nos da miedo estar dormidos cuando llegue el momento”.

En Casa Estrella, por primera vez en un año, otra persona cuidó de Lucía durante la noche. Personal de enfermería especializado, todas las noches, a todas horas. Sus padres durmieron. Su hermano pequeño, Pablo, construyó un barco pirata con nuestra psicóloga y pudo pasar una semana siendo simplemente un niño de siete años. Y en mayo Lucía celebró su décimo cumpleaños en nuestro jardín, con algodón de azúcar y un poni prestado.

Casa Estrella tiene doce camas, seis profesionales de enfermería en el turno de noche y un cocinero que cada mañana pregunta a cada niño qué le apetece. Lucía pidió tortitas 34 de los 40 días que estuvo con nosotros.

Este es nuestro trabajo. Desde 2014 hemos acompañado a 214 familias en el camino más duro que pueden recorrer unos padres. Una semana de estancia familiar cuesta 250 euros y la atención nocturna, 2.500 euros al mes. La financiación pública cubre aproximadamente la mitad de nuestros gastos. El resto procede de personas como vosotros: el año pasado recibimos 410.000 euros de 1.900 donantes, la mayoría de Valencia y su área metropolitana.

Por eso estoy hoy aquí. Disponemos de dos habitaciones familiares y el año pasado 31 familias quedaron en lista de espera. Construir otras dos cuesta 80.000 euros. Esa es exactamente la cantidad que queremos alcanzar juntos esta noche.

En vuestros sitios tenéis tarjetas de donación. Con 50 euros financiáis una tarde de apoyo para hermanos como Pablo. Con 250 euros, una semana familiar. Con 2.500 euros, un mes de descanso nocturno para unos padres que llevan años en vela. Mi equipo pasará por las mesas dentro de unos minutos. Si preferís escuchar hoy y decidir mañana, en la tarjeta también figura nuestro número de cuenta. Cada aportación cuenta para llegar a los 80.000.

Lucía murió en junio, en casa, como querían sus padres. Después, su madre nos escribió: “Nos habéis devuelto los últimos meses con nuestra hija”.

Regalad esta noche esos meses a otra familia. Muchas gracias.

Por qué funciona este discurso: El principio y el final vuelven a Lucía; las cifras dependen de su historia, que les da sentido. Solo aparecen tres datos para demostrar el impacto: 214 familias, 250 euros y la mitad de financiación pública. La petición reúne tres elementos: el objetivo de 80.000 euros, el efecto concreto de cada cantidad y el modo de donar mediante las tarjetas. El cierre cuenta la muerte de Lucía con serenidad y convierte la última frase en una acción posible.

Ejemplo 2: La petición de donaciones después de la subasta

Situación: la misma gala, 45 minutos más tarde. La presentadora anuncia la recaudación provisional y anima a participar en la última ronda de donaciones.

Señoras y señores, ya tengo la cifra. Entre la subasta y las tarjetas hemos recaudado 63.400 euros.

Nos faltan 16.600 euros para las dos nuevas habitaciones familiares. Parece mucho, pero aquí somos 140 personas y 16.600 euros equivalen a 66 semanas para una familia. Si cada mesa financia una semana más esta noche, antes de las once habremos llegado.

Las tarjetas siguen en las mesas y mi compañero, el señor Okafor, os espera en el punto de donaciones junto al escenario. Alcancemos los 80.000. Por las 31 familias que siguen en lista de espera.

Por qué funciona este discurso: La cifra provisional convierte el objetivo en un reto compartido con una distancia clara. La cantidad pendiente se traduce de inmediato en impacto, 66 semanas familiares, y en una aportación asumible por mesa. También se indica dónde donar y quién atenderá a los invitados. La última frase devuelve el protagonismo a las personas que hay detrás de la cifra.

El patrón que comparten ambos textos

Una historia, tres cifras, una cantidad y una vía para colaborar. El primer discurso despierta las ganas de ayudar; la actualización permite actuar en ese mismo momento. Ambos repiten el objetivo y la escala de impacto. Para preparar tu propia intervención, empieza por una familia cuya historia tengas permiso para contar. Encontrarás la estructura completa en la página sobre el discurso para una gala benéfica.

Discurso para una gala benéfica

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