Ejemplos

Discurso primer día de clases: ejemplos para adaptar

Dos discursos completos para el primer día de clases: una madre en familia y una directora ante el alumnado de primero. Con análisis claro y práctico.

Última actualización: 10 de julio de 2026

Dos discursos completos para el primer día de clases: uno para la comida familiar y otro para el acto de bienvenida en el colegio. Los dos están escritos para que una niña o un niño de seis años entienda cada frase, porque ellos también escuchan. Después de cada discurso verás por qué funciona. La estructura, la duración y los errores frecuentes están explicados en la página discurso para el primer día de clases.

Ejemplo 1: La madre el primer día de clase en familia

Situación: merienda familiar después del acto del colegio, ocho familiares y la madrina, la madre habla, su hijo está sentado al lado con la mochila nueva.

Lucas, cariño. Esta mañana, a las seis, ya estabas vestido en la cocina, con la mochila puesta. El colegio empezaba a las diez. Tenías tantas ganas que casi sales antes que el sol.

Quiero decirte delante de todos lo que veo en ti. Ya escribes tu nombre, con esa L grande que parece una torre. Cuentas hasta cien, aunque el setenta a veces se esconde un poco. Y cuentas los mejores chistes en el desayuno. Papá todavía está practicando.

En el cole vas a aprender a leer, a escribir y a sumar. Algunas cosas saldrán a la primera. Otras tardarán más. Las dos cosas están bien. Si algo no sale, al día siguiente vuelves, lo pruebas otra vez y sigues. Eso se llama aprender, y tú ya sabes hacerlo.

Te deseo una compañera o un compañero de mesa con quien reírte. Te deseo una profe que entienda tus chistes. Y te deseo que mañana salgas de casa con las mismas ganas que hoy.

Familia: levantad los vasos. Por Lucas, nuestro alumno de primero. Y después miramos por fin qué secretos trae esa mochila.

Por qué funciona este discurso: Habla directamente al niño y cada frase pasa la prueba de vocabulario y de longitud para seis años. Los detalles concretos sostienen el texto: las seis de la mañana, la L grande, el setenta que se esconde. La parte de ánimo quita presión sin convertir el error en tema central. El final propone una acción, mirar la mochila, en vez de cerrar con solemnidad. Unas 220 palabras, algo más de dos minutos.

Ejemplo 2: La directora da la bienvenida al alumnado de primero

Situación: acto de bienvenida en el gimnasio del colegio, 48 niñas y niños de primero en las primeras filas con sus familias detrás.

Queridos niños y niñas: bienvenidos. Hoy estáis sentados delante del todo. Ese es vuestro sitio, porque hoy es vuestro día.

Soy Marta Salas, la directora. Eso significa que cuido de que este colegio funcione bien. Si me veis por el pasillo, podéis saludarme con la mano. Yo siempre devuelvo el saludo.

Muchos habéis venido con mochila nueva, estuche nuevo o zapatos que hoy todavía brillan. Os cuento una cosa: los zapatos se mancharán y los lápices se gastarán. Lo que vais a llevaros de aquí dura mucho más: leer, escribir, sumar y hacer amigos. Algunos amigos se quedan toda la vida.

Puede que alguien esté nervioso hoy. Está bien. Estar nervioso significa que empieza algo importante. Yo también estaba nerviosa esta mañana. Me pasa todos los años.

Dentro de un momento conoceréis a vuestras tutoras. Laura y Nuria ya os esperan. Os enseñarán vuestra clase, vuestra mesa y dónde se guarda cada cosa. Mañana tendréis vuestra primera mañana completa de cole.

Familias: vuestros hijos están en buenas manos. Catorce maestras y maestros estarán pendientes de ellos, además de un conserje que rescata todos los balones del tejado. Mañana, en la puerta, podéis soltarlos tranquilos. A partir de ahí seguimos nosotros.

Y ahora, alumnos y alumnas de primero: voy a llamar a cada clase. Cuando oigáis vuestro nombre, os levantáis y vais con vuestra tutora. Primero A, empezamos con vosotros. Bienvenidos al colegio Gloria Fuertes. Vuestro primer curso empieza ahora.

Por qué funciona este discurso: Evita la solemnidad sobre la vida escolar. La directora explica su cargo con palabras de niña y niño, y el saludo con la mano ofrece algo que cualquiera entiende al instante. La mochila y los lápices convierten objetos del día en el mensaje del discurso: lo que da el colegio permanece. Las familias reciben un solo párrafo, con una cifra y una imagen, en lugar de un resumen del proyecto educativo. El cierre es una instrucción de escena y el acto continúa sin corte. Unas 290 palabras, casi tres minutos.

El patrón detrás de los dos discursos

Los dos discursos tratan a las niñas y los niños como público principal: frases cortas, palabras conocidas y una imagen por párrafo. Ambos terminan con una acción, mirar la mochila o llamar a las clases. La diferencia está en el alcance: la madre habla a un niño con nombre propio, la directora habla a 48 a la vez, con el mismo tono. Si escribes tu propio discurso, revisa cada frase con una pregunta: ¿la entiende alguien de seis años? eloqole escribe desde el principio con esa medida.

Discurso para el primer día de clases

Tu primer borrador te espera

Responde unas preguntas y lee tu primer borrador en minutos. Edita, pule y ensaya hasta que suene como tú.

pruébalo gratis →